domingo, 4 de febrero de 2018

La esperanza muere en la espera



Maldita ansiedad que me mata
Queriendo saber donde estas,
Pero aún más,
Queriendo saber si te importo.

Tu indiferencia me castiga
Como cobrándome las penas que he causado
Y las que pueda causar.

No verte me hace buscarte,
En cada instante vivido,
En cada recuerdo perdido,
En esta memoria vaga
Tratando siempre de hallar
Tu sonrisa que me alegra, 
Que me calma 
Y que inexorablemente me arranca una tímida sonrisa
Hasta en los momentos más tristes.

Tu existencia alegre, amable y tranquila
Hace que mi alma se siente más cálida, 
Eres como un tibio rayo de sol en un frío amanecer.

Cuando llegará el día que no sienta más ansiedad, 
Que termine de pagar con tu indiferencia mis pecados cometidos 
Y los que pueda cometer. 

Cuando será el día que no tenga que buscarte, 
Porque siempre estas para mi 
Y cada sonrisa que figure en tu rostro sea culpa mía, 
Convirtiéndose en un sol de verano, 
En luz que ilumina este sombrío corazón 
Que muere con la  esperanza de tenerte.

  Lía.